La Fatwa Antifascista

El pasado domingo por la noche, una vez se confirmaron los resultados de las elecciones andaluzas, me puso la piel de gallina escuchar al líder de Podemos, Pablo Iglesias, a modo de Ayatola laico emitiendo una fatwa y conminando a sus seguidores a combatir el fascismo por medio de una “alerta antifascista”, saliendo a las calles.

Francamente, el hecho de que un politólogo utilice el termino fascista para referirse a la gente de Vox dice mucho de su supina ignorancia política.

Un fascista es un miembro de un partido en concreto, el que fundó un tal Benito Mussolini, por mucho que alguien se empeñe en utilizar el mismo termino para denominar a cualquiera que no comulgue con sus dictados ideológicos.

Pero ya que hablamos de fascismo vamos a recordar una de sus características, las escuadras de acción.

Fueron estas escuadras de acción formadas por camisas negras las que de manera violenta se hicieron con el control del cotarro en Italia usando para ello métodos violentos, amenazas…

Sembrando el terror entre sus enemigos políticos, aunque también es cierto que éstos no eran mancos

Era aquella una época de gran conflictividad social y en prácticamente toda Europa las peleas por motivos políticos eran una constante, hasta que, en el caso italiano se impuso el dictador.

Hasta donde yo sé, ni Vox, ni el Partido Popular ni Ciudadanos tienen escuadras de acción que apaleen a sus oponentes políticos o vayan sembrando el terror en las calles.

Son fascistas (Cotarelo dixit) pero digo yo que, si acaso y afortunadamente, lo son de salón no de acción.

Sin embargo, mentiría si negara que los españoles hemos sido testigos, bien directos, bien gracias a la televisión, de hechos similares a los llevados a cabo por las escuadras de acción mussolinianas.

Los ciudadanos de este país hemos visto cómo piquetes de huelga han amedrentado a aquellos que han querido ejercer su derecho al trabajo viéndose impelidos a hacer huelga como un deber y no como un derecho. Y entre estos piquetes se encontraban los pertenecientes a las centrales sindicales supuestamente “no-radicales”, pero de tendencia “progresista” léase UGT y CCOO

Hemos sido testigos de escraches contra políticos o instituciones en calles y centros universitarios organizados por miembros de esa supuesta (Que no real) progresía.

Por cierto, el termino escrache no deja de ser una forma de maquillar lo que no deja de ser una burda acción de intimidación, al mas puro estilo de las llevadas a cabo por los fascistas en los años 20 del siglo XX

También hemos visto violencia contra colectivos que se manifestaban libremente porque tienen derecho a hacerlo, mientras desde los medios a sueldo se criminalizaba a las víctimas de esa violencia, no a los agresores.

Hemos oído hablar de periodistas purgados por no plegarse al discurso de una ideología, de lo políticamente correcto según los cánones de la progresía.

Evidentemente la fatwa o la alarma antifascista es mas necesaria ahora que nunca, pero los fascistas no son los que consiguieron ganarse la confianza de una parte importante del pueblo andaluz, sino aquellos que llaman a la movilización o emiten la fatwa porque no están de acuerdo con el resultado en las urnas.

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¿A quien le importa?

¿A quién le importa lo que yo haga? ¿A quien le importa si me apetece acabar como un pincho moruno con agujas por todo mi cuerpo o si prefiero usar agua, cuencos, campanas o hipnosis en vez de tal o cual medicamento para intentar acabar con tal o cual dolencia?

¿Quién es tal o cual organización para decidir que puedo someterme a una terapia, la que sea, o tomando gotas de cloro? ¿Por qué un juez, o un abogado o cualquier otro tipo de cagatintas tiene que tener el poder de decisión sobre temas de salud individual?

¿Acaso no somos dueños de nuestros cuerpos?

¿Acaso son los integrantes de tal o cual asociación, jueces, abogados o cagatintas del tipo que sea los poseedores de la verdad absoluta y por tanto dueños de nuestro propio ser?

¿Acaso aquello de la libertad individual es mucho más un mito de lo que yo ya me suponía?

-De lo que se trata es de evitar que un charlatán engañe a la gente…

– ¿Acaso la gente no tiene el derecho a elegir quien ha de engañarles porque los llamados “charlatanes” le dan más confianza que los “no charlatanes” de la medicina oficial?

Durante años, muchos, sufrí dolores de espalada, y los “no charlatanes de bata blanca me atiborraron a calmantes.

Sin embargo, el dolor de espalda persistió hasta que me deje engañar por un charlatán de pueblo que en una sesión gratuita de 10 minutos hizo que mi espalda no volviera a doler en los siguientes 10 años.

Era un curandero y su tarifa, “La voluntad”.  Mi espalda dejó de doler y ahorre meter porquería de esa que daña el hígado, como el paracetamol, o el estómago, como el ibuprofeno.

Sin embargo, los intolerantes de esas asociaciones que hablan despectivamente de esas prácticas como pseudociencias me lo quieren prohibir.

Y digo bien, me lo prohíben, o al menos lo intentan, porque al negarles los sanadores su derecho a la practica de su ciencia, prohíben a “ingenuos” como yo el poder hacer uso de sus servicios.

Es curioso. Hay un termino popular, “matasanos”, con el que se califica a los médicos, médicos oficiales, jamás he oído aplicárselo a terapeuta alguno.

Las terapias “alternativas” matan dicen los intolerantes, sin entender que una cosa es la terapia alternativa, es decir la que se aplica en vez de la terapia digamos oficial, y que de lo que estamos hablando aquí es de terapias “complementarias” es decir aquellas que se usan como complemento a la medicina tradicional.

Pero incluso si alguien decide renunciar a la terapia tradicional y usar lo “complementario” como “alternativo”, ¿Acaso no tiene derecho a hacerlo?

¿Cuánta gente ha muerto o sufrido daños irreversibles por someterse a una sesión de hipnoterapia, cuencos, campanas tibetanas, acupuntura etc.?

¿Cuánta gente ha muerto o sufrido daños irreversibles por la quimioterapia, por la radioterapia o por otros “errores médicos”?

No es raro escuchar el discurso sobre las practicas poco éticas de los laboratorios médicos. Como tampoco es extraño escuchar practicas similares de los laboratorios que se dedican a la elaboración de preparados homeopáticos.

La medicina actual es una ciencia relativamente moderna. No ha tanto que la cirugía la practicaban los barberos y los medicamentos eran preparados en los morteros de las boticas a base de hierbas y creencias o sabiduría tradicional.

La acupuntura sin embargo tiene varios milenios de edad y nace en una civilización que utilizo los cubiertos mientras en Europa comíamos con los dedos, aunque para los intolerantes de ciertas asociaciones sigue siendo una pseudociencia y por tanto hay que prohibirla, condenarla a la hoguera, junto a todo aquello que no es de su agrado.

Personalmente utilizo la medicina llamada tradicional, pero también hago uso de medicinas complementarias y quiero seguir teniendo el derecho a hacerlo. Es mi derecho y es cosa mía si al final el terapeuta es un charlatán o un genio, decisión que se basará en que la terapia funcione o no, y la daré por buena incluso si su funcionamiento se debe a un efecto placebo… al fin y al cabo es lo mismo con la medicina oficial.

 

La Nueva Trinidad

No entiendo el jaleo que se ha montado.

El ser humano, todos los seres humanos con neuronas dentro del cráneo, cambiamos de opinión.

¿Acaso Ud. no lo ha hecho nunca?

Vamos a una tienda, vemos algo que nos mola, lo compramos o decidimos que vamos a comprarlo y a las pocas horas, o días, decidimos que no es lo que pensábamos y lo devolvemos (en los almacenes Online existe aquello del periodo Cool-off) y por lo general no pasa nada.

Por tanto, no tiene nada de especial el bandazo de Pedro, del dúo pedro y pablo (también conocidos como los Picapiedra españoles); lo que otrora era rebelión ahora sea, si algo, sedición.

Rectificar es de sabios, aunque alguien pueda “rectificar” para acabar equivocándose, que también pasa.

Lo malo es que, en este caso, a tenor de las explicaciones de la compañera de francachela del tal Villarejo, (ya saben el que montaba chiringos con prostitutas por aquello de la información vaginal o vagino-policial) la actual ministra de justicia, esa no es esa la explicación:

“El Presidente” no era “Presidente” cuando el Dr. Sánchez hizo aquellas enfáticas afirmaciones sobre la rebelión.

No es una rectificacion o cambio de opinion. Se trata por tanto de algo distinto. Algo que me hace pensar en la santísima trinidad, ya saben el padre, el hijo el espiritu-santo; tres en uno.

De momento solo tenemos dos, “El presidente” y el “Dr. Pedro”, por tanto tendriamos que hablar del misterio del Duo; Dos personas y una al mismo tiempo, y como todos los misterios, dificil de entender.

Eso explicaría muchas cosas y por tanto en vez de criticar al “Presidente” por lo que hace o no hace (por ejemplo, convocar elecciones a la mayor brevedad) hemos de pensar que no era “El Presidente”, sino el “Dr. Sánchez” el que hablaba, y por tanto “El Presidente” no está incumpliendo promesa alguna, ni está cambiando de opinión ni se esta contradiciendo. El, “El presidente” ni dijo ni prometió nada, fue la otra entidad, “El Dr. Sánchez” quien lo hizo.

Por supuesto habrá gente que no esté de acuerdo conmigo y piense que en realidad se trata de un caso de trastorno de identidad disociativo tipo Norman Bates el de “Psicosis” o “Dr. Jekill y Mr. Hyde” que escribiera Robert L. Stevenson.

Otros (Hay gente “Pa too”) pensarán algo mas Sencillo; es un caso de caradura sin escrúpulos que es capaz de hacer o decir una cosa y la contraria con tal de mantenerse en la “Poltrona Monclovita” a la que llegó por la puerta de atrás, que no por aclamación popular.

Pero como en el fondo soy un tanto idealista y me encanta pensar bien de todo el mundo, prefiero imaginar que no se trata de otra salida de pata de banco de la ministra (pobrecita, aún estará recuperándose de la cena con Villarejo el de la grabadora) para justificar que el actual presidente es un Jeta sin escrúpulos, o evitar el miedo que puede producir en la gente común pensar que estamos en manos de alguien que sufre un trastorno como el TID, sin diagnosticar y por tanto sin tratamiento.

Me inclino a pensar que se trata de un misterio, parecido al de la trinidad, aunque en plan duo.

Aunque ahora que lo pienso, estoy equivocado. No es duo, es trinidad, “La Nueva trinidad”

A saber:

El Dr. Sánchez, que dijo lo que dijo. El Presidente Sánchez, que no dijo lo que dijo, pero ahora opina lo que opina y por último, El “Espiritu-Sánchez” que inspiró e inspira a la abogacía del estado en sus conclusiones; En Agosto (“El Presidente ya era presidente) y con prisas a los reos se les acusaba de malversacion y Rebelion. Ahora, la malversacion persiste pero donde dije (dijeron) rebelión digo (es decir dicen)sedición.

La Nueva trinidad. De eso se trata nada mas, y nada menos.

Ah, y no le den mas vueltas ni intenten buscarle una explicacion racional. Si a día de hoy nadie ha logrado explicar el misterio de la Santísima trinidad, y eso que llevan siglos en ellos, encontrar una explicacion racional para esta Nueva Trinidad va para largo…

Que los misterios, misterios son.

¿Quién manda realmente en el gobierno?

Que haya gobiernos en minoría gracias al apoyo de otros grupos más minoritarios que ellos, no es malo. Ha ocurrido bastantes veces en el cortijo nacional, y a veces evita situaciones de rodillo parlamentario donde todo se impone por santas narices.

No es necesariamente malo, pero tiene como consecuencia gobiernos débiles de los que esas minorías consiguen lo que de otra forma sería impensable.

Lo que no me hace tanta gracia es que sea el líder de una fuerza, o suma de fuerzas, quien marque la política a seguir por el gobierno, lo que es igual, que este gobernando en la sombra moviendo los hilos de esa marioneta trolera llamada Dr. Sánchez, don Pedro, el de la tesis fulera.

Parece que no teníamos bastante con los “nacionalistas apandadores” de toda la vida y por eso parió la abuela podemista imponiendo su populismo (en muchos casos irrealizable) a un pelele que acepta doblando el cuerpo de forma reverente (o en plan “cuarto de ascensos”) porque sabe que su futuro en la Moncloa depende del tío de la coleta.

Lo contrario son las elecciones y por ahí, a pesar de que el CIS cocinado sin cocina dice lo que dice, Sánchez, no pasa.

Por cierto, hablando del CIS, que pena. Se nota que para algunos sobran los sociólogos de verdad en este país. Pero esa es otra historia.

Lo que hoy nos ocupa es que la parte fuerte de los “Picapiedra políticos” , es decir Saulo Emanuel, está sacudiéndole el polvo a Pedrín y éste, rodeado como está de mentirosos compulsivos (que siguen erre que erre, aunque el vaticano les corrija) ministros tocados (sociedades patrimoniales, Villarejo, sus chicas, sus chicos y sus investigaciones vaginales, etc.) dice amén a todo cuando lo mas sensato es convocar elecciones tomar el timón con el apoyo del respetable, o de no ser así, dejar paso a la savia nueva, si es que eso existe entre la clase política española.

Pedro quiere ganar tiempo porque en la Moncloa se esta muy bien, supongo, y porque por mucho que la encuesta cocinada sin cocina, es decir cocinada en frío, diga que su estrella esta en ascenso, el sabe que eso es cuando menos cuestionable. El sabe que a sus predecesores les han llamado de todo menos bonitos, pero a ninguno antes que a él se le ha conocido como “El Okupa de la Moncloa” o “presidente Okupa” por muchos españoles, que al fin y a la postre somos sus empleadores.

Y eso tiene que molestar bastante, porque sabe que si bien la maniobra utilizada para encaramarse a la poltrona fué legal, no dejo de ser una entrada por la puerta de atrás, y eso nunca es bueno.

Me pregunto que tiene el poder que aquellos que lo alcanzan son incapaces de alejarse de el con dignidad, incluso tras haber prometido elecciones de forma inmediata… claro que en eso de mentir… su tesis y sus bandazos, es decir su fama, lo preceden.

El que hoy su apoyo en el parlamento le esté llamando a capítulo para recordarle que el apoyo a los presupuestos, y consecuentemente al gobierno, tiene un precio establecido por unos pactos que son de obligado cumplimiento hace que al menos yo me pregunte quien es el que realmente manda en el gobierno de España; ¿El presidente o el titiritero que mueve las cuerdas desde las sombras?

El Jactancioso de la coleta

Cuentan los malvados periodistas que el de la coleta se jacta de tener influencia en las cuestiones del gobierno

He de admitir que no le falta razón, aunque tal y como están las cosas es como si yo presumiera de ser capaz de dominar a una criatura de 6 años.

Porque eso es lo equivalente al gobierno de Sánchez; una criatura indefensa a la que aún no se le han caído los dientes de leche

Iglesias saca pecho ante sus cuates, porque ante la opinión publica en general hace mejor en esconder sus vergüenzas y sus ínfulas considerando que incluso en el mejor de los casos la suma del influenciable con el influenciador sigue siendo una minoría en el parlamento, asi como en la cuestion de intención de voto si comparamos, por ejemplo, sus posibles resultados con la suma de los resultados de esos otros partidos a los que tan alegremente se les denomina “fascistas” y lindezas por el estilo.

Sánchez, es consciente de su debilidad, aunque ante los  lideres mundiales y ante los chicos de la prensa ponga cara de póker.

Está a punto, si es que no lo ha hecho ya, de batir un récord; el relativo al numero de ministros que pasarán a la historia por su brevedad en el cargo y todos aquejados de un mismo mal… sus malas artes bien con el fisco, bien a la hora de lograr alguna titulación universitaria, vulgo master.

El mismo presidente, okupa le llaman algunos, intenta hablar lo menos posible de su tesis doctoral puesta en entredicho por los malvados periodistas no afines al “régimen” mientras los afines guardan silencio.

Si a eso le sumamos la dura realidad de su peso real en el congreso, llegamos a la conclusión de que Sánchez sigue en el cargo, aparte de por afición y jeta, porque al de Galapagar, el otrora vallecano, le interesa de algún modo su continuidad en el mismo, que ya se sabe que el poder desgasta y ésto no deja de ser ésta una lucha por el electorado de izquierdas, amen que para pagar la hipoteca del chalet buenos son los reales ganados como diputado en activo, y ya se sabe que más vale pájaro en mano…

Las elecciones, por mucho que nos digan los monclovitas de turno, están próximas, muy próximas, y ojalá de ellas salga un gobierno fuerte, sea del signo que sea, que acabe con un estado de debilidad institucional que ya se ha cobrado unos cuantos miles de puestos de trabajo. Ya se sabe que el dinero es cobarde y la inestabilidad es la mejor receta para atraer problemas financieros.

Pero el de los morados va a seguir animando al niño a continuar porque sabe que ahora mismo de celebrarse elecciones y con su formación dividida su fracaso en las urnas seria estrepitoso.

Y como la criatura esta feliz con su juguete nuevo, que es grande y con forma de palacio, va a intentar alargar su experiencia presidencial hasta el límite de lo imposible.

Pobre país.

Por una parte, una manada de ilusos soñando con un algo irrealizable como es la republica catalana y por la otra, dos monigotes aguantando el tipo más por puro interés personal, que no nacional.

Pero, al fin y al cabo, eso no es nuevo.

El gallego de las barbas, ese que ahora es un hombre feliz al frente del registro de la propiedad fue quien nos metió en este fregado por no irse a casa cuando tuvo la oportunidad de hacerlo sin moción de censura, y lo hizo también por aquello del interés personal y obviando que lo mejor era dar paso a alguien sobre cuya cabeza no pendiera la espada de Damocles de un caso judicial por corrupción.

No hay duda… la historia se repite

Así va el país.

¿Casa de Dios o cueva de ladrones?

Notre Dame de Paris. Le sacre Coeur de Paris. La catedral de San Juan bautista en Torino, La catedral de Bristol, en UK la de Wells, la abadía de Bath, la iglesia de Stratford-upon-Avon (con tumba de Shakespeare incluida)  St. Mary Redcliffe (la iglesia mas bella del reino Unido según la reina virgen Elizabeth the first) en el mismo país, y un largo etcétera.

Me gusta el arte sacro y los museos, y aunque en estos últimos el pago por entrar es normal, en muchos otros eso no es así,

Todos los enumerados, famosos en el mundo entero tienen algo en común; Les he visitado en los últimos meses y su entrada es gratuita.

La catedral de Burgos, y la iglesia de S. Gil también tienen algo en común, aparte de estar situadas en el casco viejo de mi ciudad. Para entrar en ellas hay que “retratarse” es decir, pagar

¿Por qué?

Supongo que es una cuestión de memoria, no de memoria histórica sino de memoria religiosa.

Alguien entre la clerecía ha olvidado un pasaje de la biblia donde el mesías al que ellos adoran arrojo a los mercaderes del templo, y claro producto de ese olvido vienen el cobro de entradas.

Porque el Estado francés es aconfesional y por tanto Notre Dame o le Sacre Coeur no reciben dadibas de los contribuyentes franceses.

Otro tanto ocurre con los monumentos italianos.

En el caso Ingles, si. Como país con iglesia oficial, los templos de la iglesia de Inglaterra, no los de otras congregaciones, pueden considerarse  edificios públicos , y en alguno de ellos, la abadía de Westminster por ejemplo, el retrato del turista es condición sine qua no para pasar a  visitarlos. Pero son los menos.

A lo sumo uno encuentra una especie de hucha para que el visitante deposite una donación, siempre voluntaria, o en un rincón de las mismas existe una tiendecilla de mementos para que el turista se lleve un recuerdo del lugar, si es que le apetece.

Me viene a la memoria aquel viejo chiste de la limosna para el culto… el culto del párroco que sabia latín.

Digo yo que los obispos de Paris, de Bristol, de Wells… o los párrocos  (vicarios en la jerga anglosajona)de Stratford-upon-Avon, de Thormbury, de Woodford Halse, de St Mary Rescliffe  también sabe latín, amén de francés, o ingles y posiblemente tengan nociones de  español. Vamos que también son “cultos” y hasta es posible que se lleven parte del cepillo. Pero creo entienden mejor que una iglesia O CATEDRAL es la casa de todos y por tanto no se les pasa por la cabeza poner una taquilla en la entrada, aunque esta tenga forma de mesa con señorita educada.

Hoy mi hijo deja atrás Burgos. Ignoro si le apetecía, o no, ver el lugar donde su padre vistió traje de cristianar y le echaron las aguas… igual que a sus hermanas, igual que a sus tíos, abuelos.  Su padre, es decir yo, por aquello de los principios se ha negado a pagar por entrar en su parroquia, la que ha sido la parroquia de la familia por generaciones.

Me consta que le apetecía ver una de las iglesias más antiguas de Burgos, que le vamos a hacer, le gustan el arte sacro, y especialmente esta  que además guarda un significado especial en la historia de su familia.

Ignoro si algún día volverá a esta tierra o si esos avatares del destino lo impedirán.

Pero de lo que estoy totalmente seguro es de que el Domine Cabra de turno, ya sea el párroco por iniciativa propia o el obispo por aquello de hacer caja con los monumentos, han hecho que el hijo de mi padre, es decir yo,  ahora tenga la impresión de que alguien ha transformado un templo en cueva de ladrones.

Emociones

Alguien en mi situación comenzaría utilizando esa frase tan manida, tan utilizada pero al mismo tiempo, desde mi punto de vista que posiblemente sea erróneo, tan ilógica, por no decir absurda. Esa frase que dice:

“Escribo desde el dolor…”.

La realidad es distinta. Estoy escribiendo desde la mesa de la cocina, y si bien es cierto que en estos momentos el dolor forma parte de mi ser, la realidad es que el dolor no deja de ser una emoción; No es un ente físico, al menos en apariencia, aunque también sea cierto que ciertas emociones provocan efectos físicos en la gente.

No escribo desde el dolor, ni desde la tristeza, ni desde la apatía o la ansiedad, ni desde la impotencia. O quizás escribo desde todos esos sentimientos abrasándome al unísono. 

No. No son entes físicos, no puedo escribir desde ellos. 

Escribo desde la mesa de la cocina de una casa prestada porque todas las casas, tanto las que se poseen con titulo de propiedad, como las que se usan en régimen de alquiler y mucho más si se usan porque sus legítimos dueños nos permiten hacerlo, lo son.

Todas son moradas temporales que quedaran vacantes tras nuestra marcha, sea esta física o espiritual. Nosotros pasamos. Las cosas, incluidas las casas, permanecen hasta que llega el de la piqueta…

Escribo desde la mesa de la cocina y creo estar sintiendo  dolor, tristeza, apatía, ansiedad, impotencia o lo que sea que sea que sienta, que de eso estoy tan seguro.

Hoy es el día después del día después del día después del día después.

Todos los días son el día después del día después de un día cualquiera.

Pero hay días que nos marcan en la vida y hacen que nazcan uno u otro sentimiento… o una mezcolanza de varios, o ninguno.

De ahí mi inseguridad.

El primer día del cuarteto de días al que me he referido fue el día de la liberación.

El día de la liberación de una energía o de un espíritu, cada uno lo puede llamar más le plazca, que dejó la cárcel corporal.

Fue el día en que alguien muy querido abandono la prisión de la carne y sus achaques e  inició su vagar eterno por un universo que yo creo infinito, por mucho que las palabras eternidad e infinito  causen vómitos y urticaria a muchos miembros de esa nueva inquisición llamada comunidad científica, con sus modelos, tesis y teorías que no dejan de ser en muchos casos actos de fe científica, respetables, pero no hechos totalmente, es decir, demostrados all 100 por ciento.

Pero esa es otra historia.

Dicen, los que afirman entender de estas cosas, otros científicos aunque de otra rama, que es normal que ahora, los que quedamos atrás, es decir los que seguimos prisioneros de nuestros propios cuerpos nos sintamos extraños, confundidos.

No lo sé. Solo sé cómo me siento personalmente  y siendo sincero, no sé cómo calificarlo, como definirlo.

No sé si este batiburrillo de sentimientos es lo normal o si se trata de un convencionalismo social como otro cualquiera, que también puede ser, porque hablar de normalidad cuando se habla de individuos me parece absurdo.

Diferentes individuos ante una situación idénticas tienen reacciones distintas, incluso opuestas.

Algunos lloran y a mi entender hacen bien en llorar.

¡Ojala yo pudiera llorar! ¡Qué liberación han de sentir gracias al llanto, aquellos que pueden hacerlo!

Otros callan y se refugian en el silencio y me parece legítimo obrar así.

Los menos, bromean, ríen e incluso llegan a hacer chistes o comentarios de dudoso gusto. Cosa de los nervios. Es cuestión de hacerle oídos sordos a lo dicho y perdonar al diciente. 

Otros huyen porque cualquier espacio les trae recuerdos que duelen como puñaladas o les aprisiona encadenándoles a una realidad que no existe, una realidad que es el pasado y sus memorias.  Creo que hacen bien en huir en escapar de lugares infestados de pasado.

Y hay quienes, por el contrario se encierran en esos mismos espacios sin permitir que cambio alguno se produzca en ellos transformándolos en auténticos mausoleos incapaces de aceptar el presente.

Todas las actitudes son respetables y a todas ellas respeto porque cada uno ha de vivir su luto como quiera o como pueda.

De ahí esa duda sobre aquellos que afirman saber.

¿Cómo pueden saber sobre algo que es tan personal? ¿Cómo es posible hacer ciencia de algo tan disperso como la mente humana?

Sigo escribiendo desde la mesa de la cocina.

Quizás la eternidad no exista, quizás el infinito sea una figura simbólica quizás el universo tenga limites y tras esos límites exista la nada. Pero… ¿Acaso “nada” no es otra figura simbólica?

Quizás yo esté equivocado en todo, es muy posible.

Mi única realidad tangible es la mesa de la cocina y las teclas del ordenador en el que estoy escribiendo.

Lo demás son sentimientos, reacciones químicas de mi cerebro, recreaciones personales de la realidad.

Sociedad, Movimientos Sociales y Democracia

No sé cuántos años me quedan por vivir, espero que sean suficientes y productivos, es decir que sirvan para mi desarrollo personal, para aprender cosas, para disfrutar de lo mucho bueno que tiene este mundo.

Pero no se si me gusta la dirección hacia la que caminan las sociedades modernas, donde las viejas y por supuesto inaceptables discriminaciones son combatidas con nuevas formas de discriminación igualmente inaceptables, en vez de hacerlo con educación.

Sociedades donde se imponen normas que nada tienen que ver con la igualdad, por ejemplo, de género, y sí con la supremacía (de momento judicial) del género otrora discriminado sobre el género considerado opresor hasta la fecha, sin tener en cuenta que no todos los que hemos nacido con atributos masculinos andamos discriminando o maltratando a las mujeres por el hecho de serlo.

De hecho, esos barbaros machistas, afortunadamente a día de hoy son una minoría.

Las personas normales, ya sean hombres o mujeres, discriminan o muestran animadversión contra algunos individuos, sean del genero que sean, por razones que nada tienen que ver con sus características corporales.

El activismo y los movimientos sociales tienen su lugar y su razón de ser, eso no lo pongo en duda. Pero la existencia de grupos radicales dentro de estos movimientos sociales, puede ser un hándicap para la consecución de sus fines ya que pueden acabar siendo rechazados incluso por aquellos colectivos a los que dicen defender.

Sin embargo, en ocasiones, las tesis de estos grupos radicales son las que acaban imponiéndose en ciertos estamentos y las que provocan, por ejemplo, el que una universidad (centros del saber por excelencia) norteamericana decida actuar contra uno de sus más brillantes investigadores, llegando incluso a realizar presiones contra las personas que defienden al mismo, según ellas mismas han denunciado públicamente. Por cierto, personas que en su mayoría son mujeres, mujeres eminentes y de prestigio internacional en sus campos de investigación.

Cuatro mujeres eminentes defienden al científico Francisco Ayala: “Es una caza de brujas”

Pero si mal está el que en una universidad norteamericana unas denuncias, aparentemente absurdas, estén sirviendo para acabar con la carrera magnifica de un referente de la biología internacional, peor lo es que en una universidad española se haga eco de los americanos y tiren piedras contra la misma persona, sin darle la más mínima oportunidad para defenderse.

En ese sentido España ha entrado en una dinámica donde algunos de los principios básicos de las sociedades democráticas están siendo dinamitadas, más concretamente la presunción de inocencia y la independencia del poder judicial.

Y están siendo dinamitadas desde estamentos que, si algo, deberian de ser los garantes de esos mismos principios. Hablo de los partidos políticos y sus dirigentes ávidos por conseguir arramplar con algunos votos, y del llamado cuarto poder, es decir los medios de comunicación, ávidos por ver sus audiencias crecer.

Consecuencia de esa manipulación mediática y política, la ciudadanía alza su voz en un intento inaceptable de manipular a jueces y fiscales, reclamando con vehemencia, o peor aún, a grito pealado por las calles y en los platós de televisión, condenas ejemplares antes incluso de que el presunto malhechor haya comparecido frente al juez de turno.

Y cuando llega la condena, si ésta no es del agrado del respetable, vuelta a la protesta, a los gritos, a la presión sobre los jueces, exigiendo de su órgano rector sanciones, suspensiones, etc.

Con este clima social no es de extrañar que un número elevado de profesionales de la judicatura española pidan auxilio a sus colegas europeos, y esto, que no el asunto de los políticos presos, sí que pone en entredicho la calidad de la democracia española ante los ojos de nuestros socios comunitarios.

750 jueces protestan ante la “presión social” con “aliento político” contra el tribunal de La Manada

Esto, si que abre muchos interrogantes acerca de la educación democrática de los españoles, especialmente de la educación democrática de aquellos que debieran de ser los garantes de los principios básicos de cualquier democracia moderna, capaces de manipular a la ciudadanía en busca de votos o audiencias.

No se cuantos años me quedan por vivir y como he dicho antes, espero que sean los suficientes y productivos para acabar de conseguir mi pleno desarrollo personal y para disfrutar lo mucho bueno que tiene este mundo.

Pero no creo que haya mucho de bueno en un mundo, o mejor dicho en una sociedad donde la ley de Lynch, la misma ley que hizo la existencia de cadáveres colgados de los arboles en el sur profundo durante la época de la segregación, as abrazada con entusiasmo por una ciudadanía envenenada por quienes deberían cuidar de su salud, de su salud democrática.

El casoplón del Mesias proletario y la prole_taria compañera

Estamos tan preocupados con el casoplón del mesías proletario y su prole_taria compañera (no lo he escrito así por error; Es la portavoza proletaria por excelencia pero también la madre de la prole que son los gemelos nonatos) que parece hemos obviado que desde Cataluña, un tío muy, pero que muy xenófobo, cuyas teorías supremacistas son harto conocidas y andan parejas a las de algunos teóricos nazis, acaba de marcarle un gol al de Pontevedra (o se lo ha dejado marcar el gallego aconsejado por su micro ayudante).

A mi el casoplón del mesías me la refanfinfla, por usar su mismo lenguaje.

Que donde otrora dijera digo ahora diga diego es normal entre la casta política, y además me alegro por los no natos.

Cierro los ojos y puedo visualizar imágenes de días felices en el futuro:

Dos criaturas correteando por el jardín, chapoteando en la piscina, cavando en el huerto familiar (porque supongo que crearan un huerto familiar y ecológico) mientras sus progenitores les observan y protegen al tiempo que disfrutan de una copa de vino (quizás producto de los viñedos plantados en el huerto ecológico familiar) intentando relajarse tras un largo día en el parlamento luchando por los derechos y la igualdad del resto de los españoles, e intentando escapar la presión que supone tener que llegar a fin de mes con un sueldo exiguo y al mismo tiempo pagar una hipoteca.

Posiblemente habrá otras figuras en este escenario de felicidad futura: cocineras, guardaespaldas, niñeras… figuras que estar, estan, al menos en mi visualizacion, pero como siempre, pasan desapercibidas.

Veo tardes de reunión familiar alrededor de la chimenea en el salón de la casa, interés por los estudios de las criaturas gemelas, cumpleaños felices, celebraciones por los logros obtenidos por los padres, por las criaturas, por cualquiera que forme parte de la unidad familiar.

Y cuando a los progenitores proletarios les llegue la dorada edad del retiro, y peinen canas en la coleta, veladas familiares en el porche de la casa con las criatura gemelas, ya mayores, casi independientes, titulares de algún master obtenido en alguna universidad extranjera, como papa, donde por cierto también encontraron esa pareja que les colma de felicidad y que no dudan en disfrutar del encanto bucólico de la casa de campo de Galapagar.

Por cierto –pensaran el mesías y su prole_taria pareja- Que rebeldes nos han salido. Pero qué suerte hemos tenido con ellos… ya se han labrado un futuro…

Y tendrán razón al pensar así, porque ellos también fueron rebeldes antes de entrar en el casoplón. Rebeldes y vallecanos. ¿Se puede pedir más?

Pensaran como lo hacen todos los progenitores; siempre pensando en lo mejor para la prole, y preservando el patrimonio familiar conseguido con tanto esfuerzo, décadas de pagar hipoteca, pero todo sea por los hijos.

Lo he dicho antes, me alegro por los gemelos, y por los padres de los gemelos, aunque para alcanzar esa dicha hayan renunciado a uno o dos principios básicos de su ideario político. Todo sacrificio es pequeño cuando lo que está en juego es el futuro de la prole.

Regreso a la realidad y el casoplón del mesías me la sigue refanfinflando. Si acaso, me produce sana envidia. Se lo Juro.

Pero me sigue indignando que sea portada de los periódicos cuando lo importante es que un heredero, éste de algunas de esas ideas que llenaron campos de concentración cámaras de gas en nuestra vieja Europa, haya vuelto a marcar un gol por la escuadra al gallego y su ayudante mínima, y que tanto la ayudante mínima como el gallego sigan, al menos en apariencia, en la inopia.

El incapacitado es el ministro

No sólo hay jueces inútiles, o que están incapacitados para cumplir su función. “Habeilos, haylos”.

También existen ministros inútiles y en este apartado se puede situar el actual ministro de justicia del reino de España… y el de hacienda y el de exteriores y…

La lista es interminable… no sé si se salva alguno en el cortijo de Mariano.

Por sus hechos les conoceréis. De esa guisa el que dice o hace cosas inteligentes es, o puede ser conocido como persona inteligente. El que dice idioteces es, o puede ser calificado como idiota.

El ministro en cuestión lleva un par de días diciendo idioteces y por tanto es de justicia aplicarle lo segundo.

Catalá, que ese es su nombre, Deja caer aquello de que posee información sobre un juez, al que se nota le tiene ganas por aquello de caerle simpático a los voceras de la calle, pero no dice que información es ésa que dice conocer.

Dice que por muchos es sabido (vulgo rumor o run run) que su señoría no está capacitado para ejercer pero no dice el por qué su señoría debería estar suspendido, cual es el contenido de dicho rumor.

Pero en este mundo de internet donde los rumores alcanzan categoría de noticia y donde todo es difícil de ocultar, corre el run run de que el juez en cuestión sufrió (pretérito) una depresión… hace muchos años.

No es información privilegiada de un ministro mediocre, es un rumor que circula por ahí y posiblemente sea cierto, al menos en parte.

¡Vaya Ud. a saber!

Y ahí es donde la mediocridad, rozando con la idiocia del ministro es muchísimo más palpable.

No solo está atacando a un juez que en el ejercicio de sus funciones, con mayor o menor tino, ha emitido un voto particular en una sentencia que ya era impopular sin el mismo.

Está atacando a un colectivo mucho más amplio, el colectivo de los millones de personas que sufren depresión y otros tipos de trastornos (por lo general episódicos, es decir que no se sufren de forma permanente) del estado de ánimo.

Yo no sé si quien me lee ha sufrido en algún momento de su existencia una depresión, pero es posible. Las cifras cantan.

Y esas cifras, que cantan, indican que aproximadamente un 18 por ciento de la población ha sufrido o sufrirá uno o más episodios de depresión a lo largo de su existencia. Otros estudios disminuyen la cifra, y otros la aumentan. Depende de muchos otros factores, pero lo cierto es que en mayor o menor medida todos podemos acabar sufriendo ese tipo de trastorno del estado de animo.

En algunos casos, estos episodios pueden ser tan graves que incapacitan a la persona para realizar sus tareas profesionales, sean estas las que sean.

En otros casos los episodios no alcanzaran ese nivel y la persona puede seguir ejerciendo sus funciones aunque haya momentos en los que todo se le ponga muy cuesta arriba y le cueste seguir con ellas.

En cualquier caso, pero especialmente en los casos más graves, será un profesional de la salud, y preferiblemente un profesional en el campo de la psiquiatría quien deba determinar si la persona afectada está capacitada para trabajar o si por el contrario ha de tomarse un periodo de descanso o incluso una baja permanente.

Pero no un ministro, y mucho menos si es un ministro de género… del género idiota.

Un ministro, ni siquiera uno del género normal, no es quien para juzgar la capacidad de una persona para reincorporarse a sus funciones laborales, o no. No es su cometido.

A lo largo de mi existencia he convivido con personas que han sufrido este tipo de trastorno. Algunos de mis conocidos han llegado incluso al punto de intentar quitarse la vida.

Ahora mismo, a mi alrededor (hablo físicamente) hay varios casos y ahí están, cumpliendo con su cometido sin que la enfermedad interfiera en su actividad profesional.

Yo mismo he sufrido depresión, me han medicado por ello y gracias a las pastillas y al apoyo de los expertos en salud mental, no sólo he salido del pozo que supone una depresión, sino que no he faltado ni un solo día a mi puesto de trabajo.

Me gustaría recordarle al Sr. Ministro que uno de los problemas que tienen la gente con trastornos de este tipo es el estigma social alrededor de los mismos y la baja auto estima que la enfermedad y el estigma generan.

Actitudes como la del ministro inútil significan por tanto un ataque hacia los millones de personas que sufren o han sufrido algún episodio de este tipo. Millones de incapacitados según la obtusa visión del ministro.

Yo no sé si el juez en cuestión ha recaído, si nunca se recuperó del todo (supongo que si el médico le dio el alta para volver a trabajar es porque según su criterio así fue) o si por el contrario está en perfectas condiciones para ejercer su función.

Lo que sí tengo muy claro es que el ministro, debería dejar de serlo porque claramente no está capacitado para ejercer su propia responsabilidad y me temo que en su caso no es por depresión, sino por idiocia pura y dura.

Sus hechos y sus palabras parecen confirmarlo, asi que haganos un favor…

DIMITA