Veinte años atras

20 años atrás estaba de mañana en la empresa.

Había acudido al tajo con las luces del alba, poco antes de que pusieran las calles, montado en mi “banana amarilla”, un Renault 4L que a la larga resulto ser el coche más rentable de todos los que ha tenido… y ya de regreso estaba en estado cuasi catatónico intentando recuperarme del madrugón matinal.

Los niños y mi esposa disfrutando del fin de semana con sus abuelos, y yo entregado al arte de zanganear unos minutos disfrutando del placer de escuchar lo que, con todas sus imperfecciones y problemas técnicos, era el único cordón umbilical entre servidor y las noticias de España, es decir, escuchando Radio Exterior a través de la Onda Corta.

Cierto que ya tenía ordenador en casa, pero el internet era por aquellos entonces algo prehistórico; velocidad de conexión mínima y falta de streaming que permitiera disfrutar de otros canales de comunicación con mi tierra.

Tampoco tenía TV por cable ni satélite. Eso Llegaría años más tarde. Lo segundo, concretamente,  lo haría de la mano disco de satélite de segunda mano acoplado a una bicicleta estática situada estratégicamente en el salón de mi casa de Bristol, con el LNB pegando al vidrio de la ventana orientada hacia el sur.

Pero como ya he dicho, contaba con la radio, esa radio exterior que de cuando en cuando había que volver a re sintonizar en una banda distinta por aquello de la propagación, y eso me permitía seguir la actualidad de España, y alguna otra cosa más. Hasta gane un libro firmado por varios de los locutores de la misma, un libro de Francisco Pérez Abellán que aún conservo en casa; “ellas matan mejor”. Lástima que no estuviera firmado también por el maestro, aunque entonces aun no me había planteado estudiar criminología. Eso, como la televisión por satélite, vendría después.

Fue entonces cuando escuche la noticia, no por esperada menos impactante; la noticia del asesinato del concejal Miguel Ángel Blanco y recuerdo nítidamente mi primera reacción; “PERO QUE HIJOS DE LA GRAN PUTA” grite en la soledad de mi cuarto de estar. Después, se me escapo alguna lágrima de impotencia y permanecí en silencio, un silencio espeso, impotente, un silencio solo roto por las voces de los locutores de la radio y los ruidos de estática que hacían difícil la escucha.

A día de hoy recordando ese instante sigo pensando lo mismo, gritándolo en silencio dentro de mi cabeza, extendiendolo a quienes desde la llamada “nueva política” (de argumentos arcaicos y pasados de moda) intentan justificar los hechos o quitarle hierro al asunto etarra. ¡Mezquinos hijos de puta!

Hacia dos décadas que España había dejado de ser Una grande y libre, si es que alguna vez lo fue.

De hecho eran 17, del montón tirando a mala y esclava de su retraso ancestral, un retraso que la Celtiberia ha venido arrastrando (y en algunos sentidos sigue haciéndolo) por siglos, mezclado con la arrogancia (muy nuestra) de creernos los reyes del mambo.

Si yo les contara… y en esto también he de cantar el mea culpa, en lo de la arrogancia hispana, pero esa es otra historia.

Era la España que tras la “libertad sin ira”, el “habla pueblo habla”, el puedo “prometer y prometo”, el “se sienten coño”, el “Por el cambio” de los del capullo con su reconversión industrial y sus miserias personales consecuentes, había llegado a las manos de un tío con bigote que afirmaba “España va bien”.

“España va bien” decía el bigotón de la Moncloa a quien meses atrás los mismos hijos de puta habían intentado dar matarile, a lo que La Sra. María, Burgalesa, madre del que suscribe y savia en cosas de la vida en cuya universidad ya había obtenido varias doctorados contestaba “España ira bien el día que puedan regresar mis hijos del extranjero”

Otros con menos tacto decíamos… “si, de cojones”

Visto desde la perspectiva actual, quizás el “monclovita” de turno tenía razón. España iba bien si lo comparamos con los momentos previos de destrucción de empleo por la mencionada reconversión, y España iba mejor entonces, a pesar de mi exilio económico, que durante los últimos años del “zapaterismo” cuando su estrella, la de la economía española, comenzaba a declinar como consecuencia de una crisis económica internacional sin precedentes en cuanto a su magnitud, y de la negación de la misma por parte del pucelano-leones, crisis cuyas consecuencias aún siguen golpeando a miles de ciudadanos.

Pero España no iba bien. En España había problemas y sobre todo había un problema, el que más preocupaba a la gente entonces; el terrorismo de ETA, es decir los actos de unos indeseables malparidos que no merecen el calificativo de seres humanos, ni siquiera de animales ya que estos últimos jamás matan por matar.

Y llego el espíritu de Ermua, los millones de gente manifestándose en las calles, un espíritu que a los que estábamos por esta tierra, más concretamente en mi caso, llego de la mano de Radio Exterior de España ya que la BBC, fiel a su ambigüedad en cuanto a ETA y su política informativa resumida en “Britain Britain and… Britain” no se hizo eco del clamor popular en España. Otros medios británicos le dedicaron algunas líneas pero, como en el caso de la BBC estaban más interesados en mirarse a su ombligo amen de la ambivalencia antes mencionada, que no es exclusiva de la BBC.

Podría seguir escribiendo y escribiendo porque el asesinato de Miguel Angel Blanco, como la Muerte de Lady Diana (Ocurrida semanas después) o el “Tejerazo” son retales de mi vida que puedo evocar con tan solo cerrar los ojos hasta el punto de ser capaz de revivirlos como si estuvieran ocurriendo de nuevo, pero lo dejo ahí, creo que ya he evocado bastante aquel trágico suceso

20 años atrás, un 12 de Julio de 2017, estaba de mañana en la empresa…

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Sociedad, Movimientos Sociales y Democracia

No sé cuántos años me quedan por vivir, espero que sean suficientes y productivos, es decir que sirvan para mi desarrollo personal, para aprender cosas, para disfrutar de lo mucho bueno que tiene este mundo.

Pero no se si me gusta la dirección hacia la que caminan las sociedades modernas, donde las viejas y por supuesto inaceptables discriminaciones son combatidas con nuevas formas de discriminación igualmente inaceptables, en vez de hacerlo con educación.

Sociedades donde se imponen normas que nada tienen que ver con la igualdad, por ejemplo, de género, y sí con la supremacía (de momento judicial) del género otrora discriminado sobre el género considerado opresor hasta la fecha, sin tener en cuenta que no todos los que hemos nacido con atributos masculinos andamos discriminando o maltratando a las mujeres por el hecho de serlo.

De hecho, esos barbaros machistas, afortunadamente a día de hoy son una minoría.

Las personas normales, ya sean hombres o mujeres, discriminan o muestran animadversión contra algunos individuos, sean del genero que sean, por razones que nada tienen que ver con sus características corporales.

El activismo y los movimientos sociales tienen su lugar y su razón de ser, eso no lo pongo en duda. Pero la existencia de grupos radicales dentro de estos movimientos sociales, puede ser un hándicap para la consecución de sus fines ya que pueden acabar siendo rechazados incluso por aquellos colectivos a los que dicen defender.

Sin embargo, en ocasiones, las tesis de estos grupos radicales son las que acaban imponiéndose en ciertos estamentos y las que provocan, por ejemplo, el que una universidad (centros del saber por excelencia) norteamericana decida actuar contra uno de sus más brillantes investigadores, llegando incluso a realizar presiones contra las personas que defienden al mismo, según ellas mismas han denunciado públicamente. Por cierto, personas que en su mayoría son mujeres, mujeres eminentes y de prestigio internacional en sus campos de investigación.

Cuatro mujeres eminentes defienden al científico Francisco Ayala: “Es una caza de brujas”

Pero si mal está el que en una universidad norteamericana unas denuncias, aparentemente absurdas, estén sirviendo para acabar con la carrera magnifica de un referente de la biología internacional, peor lo es que en una universidad española se haga eco de los americanos y tiren piedras contra la misma persona, sin darle la más mínima oportunidad para defenderse.

En ese sentido España ha entrado en una dinámica donde algunos de los principios básicos de las sociedades democráticas están siendo dinamitadas, más concretamente la presunción de inocencia y la independencia del poder judicial.

Y están siendo dinamitadas desde estamentos que, si algo, deberian de ser los garantes de esos mismos principios. Hablo de los partidos políticos y sus dirigentes ávidos por conseguir arramplar con algunos votos, y del llamado cuarto poder, es decir los medios de comunicación, ávidos por ver sus audiencias crecer.

Consecuencia de esa manipulación mediática y política, la ciudadanía alza su voz en un intento inaceptable de manipular a jueces y fiscales, reclamando con vehemencia, o peor aún, a grito pealado por las calles y en los platós de televisión, condenas ejemplares antes incluso de que el presunto malhechor haya comparecido frente al juez de turno.

Y cuando llega la condena, si ésta no es del agrado del respetable, vuelta a la protesta, a los gritos, a la presión sobre los jueces, exigiendo de su órgano rector sanciones, suspensiones, etc.

Con este clima social no es de extrañar que un número elevado de profesionales de la judicatura española pidan auxilio a sus colegas europeos, y esto, que no el asunto de los políticos presos, sí que pone en entredicho la calidad de la democracia española ante los ojos de nuestros socios comunitarios.

750 jueces protestan ante la “presión social” con “aliento político” contra el tribunal de La Manada

Esto, si que abre muchos interrogantes acerca de la educación democrática de los españoles, especialmente de la educación democrática de aquellos que debieran de ser los garantes de los principios básicos de cualquier democracia moderna, capaces de manipular a la ciudadanía en busca de votos o audiencias.

No se cuantos años me quedan por vivir y como he dicho antes, espero que sean los suficientes y productivos para acabar de conseguir mi pleno desarrollo personal y para disfrutar lo mucho bueno que tiene este mundo.

Pero no creo que haya mucho de bueno en un mundo, o mejor dicho en una sociedad donde la ley de Lynch, la misma ley que hizo la existencia de cadáveres colgados de los arboles en el sur profundo durante la época de la segregación, as abrazada con entusiasmo por una ciudadanía envenenada por quienes deberían cuidar de su salud, de su salud democrática.

El casoplón del Mesias proletario y la prole_taria compañera

Estamos tan preocupados con el casoplón del mesías proletario y su prole_taria compañera (no lo he escrito así por error; Es la portavoza proletaria por excelencia pero también la madre de la prole que son los gemelos nonatos) que parece hemos obviado que desde Cataluña, un tío muy, pero que muy xenófobo, cuyas teorías supremacistas son harto conocidas y andan parejas a las de algunos teóricos nazis, acaba de marcarle un gol al de Pontevedra (o se lo ha dejado marcar el gallego aconsejado por su micro ayudante).

A mi el casoplón del mesías me la refanfinfla, por usar su mismo lenguaje.

Que donde otrora dijera digo ahora diga diego es normal entre la casta política, y además me alegro por los no natos.

Cierro los ojos y puedo visualizar imágenes de días felices en el futuro:

Dos criaturas correteando por el jardín, chapoteando en la piscina, cavando en el huerto familiar (porque supongo que crearan un huerto familiar y ecológico) mientras sus progenitores les observan y protegen al tiempo que disfrutan de una copa de vino (quizás producto de los viñedos plantados en el huerto ecológico familiar) intentando relajarse tras un largo día en el parlamento luchando por los derechos y la igualdad del resto de los españoles, e intentando escapar la presión que supone tener que llegar a fin de mes con un sueldo exiguo y al mismo tiempo pagar una hipoteca.

Posiblemente habrá otras figuras en este escenario de felicidad futura: cocineras, guardaespaldas, niñeras… figuras que estar, estan, al menos en mi visualizacion, pero como siempre, pasan desapercibidas.

Veo tardes de reunión familiar alrededor de la chimenea en el salón de la casa, interés por los estudios de las criaturas gemelas, cumpleaños felices, celebraciones por los logros obtenidos por los padres, por las criaturas, por cualquiera que forme parte de la unidad familiar.

Y cuando a los progenitores proletarios les llegue la dorada edad del retiro, y peinen canas en la coleta, veladas familiares en el porche de la casa con las criatura gemelas, ya mayores, casi independientes, titulares de algún master obtenido en alguna universidad extranjera, como papa, donde por cierto también encontraron esa pareja que les colma de felicidad y que no dudan en disfrutar del encanto bucólico de la casa de campo de Galapagar.

Por cierto –pensaran el mesías y su prole_taria pareja- Que rebeldes nos han salido. Pero qué suerte hemos tenido con ellos… ya se han labrado un futuro…

Y tendrán razón al pensar así, porque ellos también fueron rebeldes antes de entrar en el casoplón. Rebeldes y vallecanos. ¿Se puede pedir más?

Pensaran como lo hacen todos los progenitores; siempre pensando en lo mejor para la prole, y preservando el patrimonio familiar conseguido con tanto esfuerzo, décadas de pagar hipoteca, pero todo sea por los hijos.

Lo he dicho antes, me alegro por los gemelos, y por los padres de los gemelos, aunque para alcanzar esa dicha hayan renunciado a uno o dos principios básicos de su ideario político. Todo sacrificio es pequeño cuando lo que está en juego es el futuro de la prole.

Regreso a la realidad y el casoplón del mesías me la sigue refanfinflando. Si acaso, me produce sana envidia. Se lo Juro.

Pero me sigue indignando que sea portada de los periódicos cuando lo importante es que un heredero, éste de algunas de esas ideas que llenaron campos de concentración cámaras de gas en nuestra vieja Europa, haya vuelto a marcar un gol por la escuadra al gallego y su ayudante mínima, y que tanto la ayudante mínima como el gallego sigan, al menos en apariencia, en la inopia.

El incapacitado es el ministro

No sólo hay jueces inútiles, o que están incapacitados para cumplir su función. “Habeilos, haylos”.

También existen ministros inútiles y en este apartado se puede situar el actual ministro de justicia del reino de España… y el de hacienda y el de exteriores y…

La lista es interminable… no sé si se salva alguno en el cortijo de Mariano.

Por sus hechos les conoceréis. De esa guisa el que dice o hace cosas inteligentes es, o puede ser conocido como persona inteligente. El que dice idioteces es, o puede ser calificado como idiota.

El ministro en cuestión lleva un par de días diciendo idioteces y por tanto es de justicia aplicarle lo segundo.

Catalá, que ese es su nombre, Deja caer aquello de que posee información sobre un juez, al que se nota le tiene ganas por aquello de caerle simpático a los voceras de la calle, pero no dice que información es ésa que dice conocer.

Dice que por muchos es sabido (vulgo rumor o run run) que su señoría no está capacitado para ejercer pero no dice el por qué su señoría debería estar suspendido, cual es el contenido de dicho rumor.

Pero en este mundo de internet donde los rumores alcanzan categoría de noticia y donde todo es difícil de ocultar, corre el run run de que el juez en cuestión sufrió (pretérito) una depresión… hace muchos años.

No es información privilegiada de un ministro mediocre, es un rumor que circula por ahí y posiblemente sea cierto, al menos en parte.

¡Vaya Ud. a saber!

Y ahí es donde la mediocridad, rozando con la idiocia del ministro es muchísimo más palpable.

No solo está atacando a un juez que en el ejercicio de sus funciones, con mayor o menor tino, ha emitido un voto particular en una sentencia que ya era impopular sin el mismo.

Está atacando a un colectivo mucho más amplio, el colectivo de los millones de personas que sufren depresión y otros tipos de trastornos (por lo general episódicos, es decir que no se sufren de forma permanente) del estado de ánimo.

Yo no sé si quien me lee ha sufrido en algún momento de su existencia una depresión, pero es posible. Las cifras cantan.

Y esas cifras, que cantan, indican que aproximadamente un 18 por ciento de la población ha sufrido o sufrirá uno o más episodios de depresión a lo largo de su existencia. Otros estudios disminuyen la cifra, y otros la aumentan. Depende de muchos otros factores, pero lo cierto es que en mayor o menor medida todos podemos acabar sufriendo ese tipo de trastorno del estado de animo.

En algunos casos, estos episodios pueden ser tan graves que incapacitan a la persona para realizar sus tareas profesionales, sean estas las que sean.

En otros casos los episodios no alcanzaran ese nivel y la persona puede seguir ejerciendo sus funciones aunque haya momentos en los que todo se le ponga muy cuesta arriba y le cueste seguir con ellas.

En cualquier caso, pero especialmente en los casos más graves, será un profesional de la salud, y preferiblemente un profesional en el campo de la psiquiatría quien deba determinar si la persona afectada está capacitada para trabajar o si por el contrario ha de tomarse un periodo de descanso o incluso una baja permanente.

Pero no un ministro, y mucho menos si es un ministro de género… del género idiota.

Un ministro, ni siquiera uno del género normal, no es quien para juzgar la capacidad de una persona para reincorporarse a sus funciones laborales, o no. No es su cometido.

A lo largo de mi existencia he convivido con personas que han sufrido este tipo de trastorno. Algunos de mis conocidos han llegado incluso al punto de intentar quitarse la vida.

Ahora mismo, a mi alrededor (hablo físicamente) hay varios casos y ahí están, cumpliendo con su cometido sin que la enfermedad interfiera en su actividad profesional.

Yo mismo he sufrido depresión, me han medicado por ello y gracias a las pastillas y al apoyo de los expertos en salud mental, no sólo he salido del pozo que supone una depresión, sino que no he faltado ni un solo día a mi puesto de trabajo.

Me gustaría recordarle al Sr. Ministro que uno de los problemas que tienen la gente con trastornos de este tipo es el estigma social alrededor de los mismos y la baja auto estima que la enfermedad y el estigma generan.

Actitudes como la del ministro inútil significan por tanto un ataque hacia los millones de personas que sufren o han sufrido algún episodio de este tipo. Millones de incapacitados según la obtusa visión del ministro.

Yo no sé si el juez en cuestión ha recaído, si nunca se recuperó del todo (supongo que si el médico le dio el alta para volver a trabajar es porque según su criterio así fue) o si por el contrario está en perfectas condiciones para ejercer su función.

Lo que sí tengo muy claro es que el ministro, debería dejar de serlo porque claramente no está capacitado para ejercer su propia responsabilidad y me temo que en su caso no es por depresión, sino por idiocia pura y dura.

Sus hechos y sus palabras parecen confirmarlo, asi que haganos un favor…

DIMITA

 

Hace ya algunos años, en una de esas conversaciones padre/hijo le pregunte a mi vástago que quería ser de mayor

El me contesto sin pestañear, -de mayor quiero ser rico- Lo cual indica que podrá tener algún defecto, seguro, pero tonto, lo que se dice tonto, no es; A mí también me gustaría ser rico.

Pero la pregunta obviamente no iba por ahí, sino por los medios para conseguir su fin,  es decir la profesión que pudiera servirle de vehículo para conseguir su meta de nadar en la abundancia.

A lo largo de la misma charleta hablamos de alguna otra cosa y recuerdo decirle que si esa era su intención, la de hacerse rico, que estudiara derecho y se hiciera abogado, pero de los buenos por supuesto.

Pasados los años, él ha hecho lo que le ha dado la gana y lo de hacerse abogado no parece que vaya a hacerse realidad… afortunadamente.

Porque muchos de los que acaban derecho se encuentran con que las únicas salidas que ofrece esta carrera es el despacho (para los excelentes y tras una temporada de pasante) la política (para los malos, los que no sirven para otra cosa) y la carrera fiscal o judicial (en teoría para los brillantes, capaces de sacar una oposición y de recitar los códigos de justicia de memoria)

Es decir que de haberme hecho caso mi vástago estaría a estas horas bien llevándole la cartera a un colega prestigioso y esperando su oportunidad, bien lamiéndole las botas al líder de turno con la daga en la mano para apuñalar sus colegas de partido, o bien dirigiendo un juzgado o ejerciendo de fiscal, ambas profesiones de riesgo a día de hoy.

Porque ser juez estos días, al menos en España, no es buena idea. Hay demasiada competencia…

A día de hoy los expertos en derecho abundan en las cadenas de televisión  en las barras de los bares y por supuesto en las redes sociales, esa jungla donde la ignorancia ha conseguido hacerse oir.

España es un país de expertos en todo, léase cuñados.

En cada español hay un entrenador de futbol con la preparación necesaria para ser seleccionador nacional. En cada español hay un guitarrista de elite, un gran médico, un arquitecto desperdiciado,  un…

Los españoles somos expertos en todo pero sabios en nada.

Porque muchos de los que hablan desde las redes sociales lo hacen sin saber en realidad de lo que están hablando.

Claro que eso no tiene importancia, lo importante es el eco que sus palabras tengan entre sus seguidores del Facebook o de Twitter. Eso es lo que importa.

Desde que se ha dado a conocer la famosa sentencia de la manada tenemos expertos en derecho en todas las redes sociales, mientras en los juzgados, parece ser, solo se sientan inútiles con título.

Tan expertos son los de las redes y los medios que aquellos que más alto hacen oír su voz son los que no han necesitado siquiera leer la sentencia para saber si se ajusta a derecho o si por el contrario ha sido una arbitrariedad o capricho de sus señorías, como (según estos expertos de barra de bar) parece ser.

Yo me baje la sentencia nada más salir y comencé a leerla. Confieso que aún no la he acabado. Son casi cuatrocientos folios y llegó un momento en el que tuve que dejar de hacerlo porque no tenía el tiempo material necesario para leerla de cabo a rabo y así poder sacar mis propias conclusiones. Pero al menos lo intenté y aún sigo en ello.

¿Me gusta la sentencia?

Gustarme, lo que es gustarme, y refiriéndome a su conclusión final, no.

Pero no me gusta porque demuestra que se necesita un cambio en la ley, no porque la sentencia, al menos lo que he alcanzado a leer, no haya sido redactada tras lo que parece un estudio minucioso de los hechos, y la consecuente aplicación de las normas vigentes a día de hoy, es decir, de la ley.

Ser juez, repito, es una tarea de riesgo y casi imposible.

Porque si al dictar sentencia se tienen en cuenta los hechos probados (los hechos no probados fuera de toda duda no se pueden tener en cuenta) y se aplica la ley vigente, la turba pide la cabeza del juez, y llegan los insultos y las amenazas contra sus señorías.

Por el contrario si los jueces de un tribunal se dejan arrastrar por sus sentimientos personales, le hacen oídos sordos a lo que indica la ley y a lo que ha de ser un procedimiento judicial, éstos estarían prevaricando, lo que en sí mismo ya es un delito, posiblemente el mayor delito que pueda cometer un juez.

En estos momentos de cuñadismo mediático no sé para que queremos tribunales, procesos, sumarios, juicios, etc.

De hecho no veo lógica siquiera la existencia de un código penal.

En estos tiempos actuales lo que diga el telepredicador de turno y acepte la turba es lo que vale y lo demás son pamplinas y por tanto ¿De qué sirve un código penal si al final la sentencia la va a dictar la turba, el presentador de la televisión de moda o el político arribista de turno?

Visto lo visto, el que mi vástago decidiera no seguir mi consejo fue la decisión acertada.

Mr P.

En su día hubo un Mr. X del que jamás supimos su identidad, Era lo lógico, estamos hablando de la cabeza de un grupo terrorista, el GAL y hay fundadas sospechas sobre su identidad, aunque nadie a día de hoy ha podido demostrar quién era.

Ahora tenemos Mr. P, del que únicamente sabemos que enseña en la Universidad Juan Carlos I y toca el violón

-perdón, querrá decir el violonchelo, lo que este individuo toca es el violonchelo.

-Vale, el violonchelo que es una especie de violín grande, a mitad de camino entre la viola y el bajo que vemos en las viejas orquestas de Jazz.

Nadie sabe quién es MR P, aunque es, o eso el mismo Mr. P afirma, la persona detrás del destape del escándalo que estos días salpica a la Cifu.

Claro que la Cifu no era el objetivo, el objetivo era otro… la Universidad.

La Cifu es simplemente una víctima colateral, una víctima como las víctimas de la guerra de Irán, de Afganistán of de cualquier guerra. Todas las guerras tienen víctimas colaterales y esta, la guerra de Mr. P con la universidad no iba a ser la excepción.

Dicho lo anterior, si a la Cifu la han cazado con las bragas en los tobillos (en el sentido figurado), que pague por ello. Siempre podrá volver.

A mí el que me preocupa es Mr. P, el del violonchelo. Me preocupa porque sus acciones no responden a las de un “wistle-blower” al uso, es decir alguien que levanta el dedo para denunciar algo por convicción, sino a las de un justiciero por revancha según se deduce de sus propias palabras a un medio de comunicación.

Me preocupa porque mientras los primeros lo hacen de forma altruista, los segundos no se paran en nada para poder conseguir sus objetivos, y por tanto son capaces de hacer lo que sea –legal o ilegal- porque están cegados por la ira.

No digo que

Pero hay algo más que me preocupa. ¿Por qué el anonimato?

En estos días en que el personal anda más que cabreado por los chanchullos de los politicastros el que alguien sea capaz de meterles en cintura no es como para ir escondiéndose; más bien al contrario.

¿Modestia? Hombre más bien falsa modestia, porque entrevistas si que da y aparentemente se jacto de los hechos (antes de ocurrir) ante sus respetables alumnos… pero no lo descarto-

¿Miedo a represalias? Me parece un tanto absurdo. Ahora que la fiscalía está en el ajo le va a tocar dar la cara con lo que su identidad será pública. Además… ahora es un héroe y cualquier represalia contra su persona caería muy mal entre aquellos que lo tienen por un súper héroe.

Quizás, por eso del piensa mal, es que le pueden sacar a relucir sus propios trapos sucios… quizás.

O quizás no

En cualquier caso, parece que hay algo meridianamente claro. Si hace unos años, momento en que comenzó su cacería (con la cadencia de un asesino en serie) alguien no hubiera decidido acabar con el grado de sociología en esa universidad, nuestro Mr. P. hubiera seguido sin menear un dedo consciente de todas las irregularidades ocurriendo a su alrededor, y por tanto no sería un héroe, sino más bien un villano por aquello de la complicidad que implica ser testigo de una actividad irregular y no denunciarlo, y lo que a su vez implica que su supuesto interés por limpiar la universidad y salvaguardar su prestigio es simplemente incierto. Sus motivos son la venganza.

Por eso me preocupa Mr. P. porque no se mueve por altruismo… se mueve por venganza, ergo interés personal, ergo egoísmo puro y duro.

Por cierto, Mr. P…. ahora que lo pienso….

¡¡¡MR Propper!!!

¡El limpiador para baños, cocinas y ahora, al menos en apariencia, de universidades!

Creo que ya sabemos quién es Mr. P.

Todo para el pueblo…pero nada (hecho por el pueblo)

Creo recordar que Fue Pablo iglesias, o uno de sus adatares, quien dijo aquello de gobernar a espaldas del pueblo.

Y ahora, cuando llega la ocasión de demostrar que ese no es su caso, lo olvida, da la espalda a tres millones de españoles que han estampado su firma para evitar lo que ellos, en compañía de otros, pretenden hacer, y se aferran a su forma de ver las cosas sin comprender que ésa forma de ver las cosas no coincide con lo que (según las encuestas) opinan cerca de un 80 por ciento de los ciudadanos.

Todo sea por tener notoriedad que ya se sabe, aunque sea para mal, que hablen de nosotros.

Algo me dice que la autodenominada progresía no es tal.

Están anclados en el pasado, en la época del despotismo ilustrado, en los tiempos del “todo para el pueblo pero nada (hecho) por el pueblo”. Estan estancados en los tiempos de Rousseau, de Montesquieu… Vamos que su progresía tiene al menos 2 siglos y pico de antigüedad.

Ellos, como la clase dominante en el siglo XVIII aplican el despotismo ilustrado, Lo malo es que hay algunas diferencias entre aquellos tiempos y los actuales.

El despotismo ilustrado fue un paso en la buena dirección y su tono paternalista respondía a una supuesta realidad social de la época, donde el pueblo era por lo general iletrado y por tanto carecía del conocimiento que le permitiera forjarse una opinión sobre lo que era mejor para ellos.

La realidad social en las sociedades del siglo XXI, incluida la española, es muy distinta. El pueblo tiene las herramientas básicas para poder conocer lo que ocurre y construir su propia opinión, es decir está ilustrado y tiene acceso a la información. El pueblo es adulto y cada individuo tiene la capacidad de pensar y hacerlo conociendo los pros y los contras. Es por tanto que en estos momentos sobran los paternalistas… Pero por desgracia abundan.

Cierto que, con el acceso a la información se ha abierto un nuevo frente, el de la manipulación; Hecho Nuevo por las formas, que no per se, que manipulación ha existido, existe y por desgracia existirá.

Al pueblo se le ha intentado manipular desde siempre, especialmente desde que se transformó en soberano y por tanto en portador de poltronas para los traseros (orondos en muchos casos) de sus señorías. Desde que el hombre libre tuvo la posibilidad de votar y elegir a sus representantes la manipulación ha estado presente.

Antes se hacía desde los pulpitos (dicen algunos y probablemente no les falte razón), desde posiciones de poder o contra poder (que manipulación en ambos sentidos ha existido siempre, y tanto manipulaba un empresario como un líder sindical) o incluso utilizando la extorsión económica o la violencia física.

Ahora, aunque los medios anteriores no han caído en desuso total, por lo general se hace usando otros medio; los medios de desinformación (que no de comunicación, ya que esos prácticamente no existen) y las por supuesto las redes sociales, de cuyo uso son maestros los líderes políticos, aunque unos más que otros.

En ese sentido, si parece conveniente que sus señorías, (los culi-orondos, los que están en forma y por tanto los culi-parlantes) guíen al rebaño por el camino acertado, pero sin pasarse.

3 millones de personas, con su firma y un 80 por ciento de la sociedad según la estadística, no pueden estar todos equivocados.

Algunos si, los que buscan una justicia vengativa. Pero aquellos que solo buscan “Justicia” sin apellidos y que creen que el castigo ha de ajustarse al hecho a castigar y por tanto bien la prisión permanente REVISABLE, no.

Por cierto, respecto a esto último, me gustaría saber que quieren decir lo de la pena se ha de ajustar al delito. A nivel académico, lo sé. Pero a nivel práctico… ¿Con que se ajusta la perdida de una vida, hecho irreversible y que deja secuelas de por vida para los que sufren dicha perdida? La pena de muerte, por supuesto está descartada en mi libro. Lo ha estado siempre. Pero ¿cómo se ajusta?

Quizás después de todo la posibilidad de que alguien acabe pagando de por vida (salvo que los informes de los expertos DE VERDAD, no los de pitiminí avalen que el reo está curado/recuperado/reinsertado) me parece que se ajusta bastante al daño cometido.

Rebuznos

Reconozco tener unas manías un tanto, como diría yo… extrañas

Siempre que puedo leo algún periódico, aunque no de cabo a rabo como en el pasado (en aquellos días caían hasta las esquelas) sino ésta noticia si, la otra no, paso de esta sección a la de más allá, y cambio de periódico buscando la misma noticia para contrastar su enfoque…

Lo hago cuando puedo. Quizás mientras almuerzo, o antes de entrar en faena en la oficina (eso depende del día) o una vez he llegado de vuelta a casa, y tras haber culminado (con más o menos éxito) con todas esas cosas (incluidas labores domésticas) que requieren mi atención.

-Pero eso no es una manía – pensara más de uno,

-Eso es algo que hacemos muchos, leer la prensa, como tampoco lo es obviar las noticias que no interesan o saltar de uno periódico a otro buscando diferentes enfoques-

Esto último no lo tengo tan claro, al menos en España.

Siempre he defendido la idea de que el Españolito medio lejos de consumir medios (periódicos, radio televisión) para informarse lo hace para reforzar sus propias creencias y consecuentemente a los medios de los adversarios son vetados por el consumidor, cuando no directamente demonizados sin saber siquiera cuáles son sus contenidos.

Antes, esta actitud, tenía cierta lógica, esa de no dar de ganar pesetas al periódico de los adversarios. Pero cuando el cambio de publicación es una actividad gratuita que solo requiere usar el ratón y el teclado, la razón de los dineros no tiene sentido.

Mi manía, por tanto no es consumir prensa escrita. Mi manía es que en las noticias no me limito a leer la información, sino que tras ella leo los comentarios de toda la patulea de “sesudos expertos “(es decir otros lectores) alguno de los cuales son reflexiones cargadas de razón y sentido común mientras otros no dejan de ser auténticos rebuznos (con perdón de los buenos pollinos, animales simpáticos donde los haya) que muestran a las claras incultura o ignorancia, sectarismo, estrechez de miras, fanatismo, o simplemente ganas de tocar las narices por el hecho de tocar las narices.

Es como si, hartos de rebuznar sin eco en sus propios muros en las redes sociales los rucios bípedos hubieran decidido tomar al asalto los periódicos donde creen poder conseguir los índices de “audiencia” de los que carecen en sus propios establos en las redes sociales.

Lo de los rebuznos no tiene que ver con el posicionamiento del pollino bípedo de turno.

Hay comentarios llenos de lógica, o al menos bien escritos que no solo admiro por la calidad de la prosa empleada, sino por el peso de sus argumentos utilizados aunque al final no esté de acuerdo con los mismos.

Los otros, (estos sí, rebuznos) quizás me son afines ideológicamente hablando, pero bien por su falta de argumentos, bien porque se limitan a insultar o simplemente porque su propia visión hace que duelan los ojos (faltas de ortografía o el uso incorrecto del idioma), son considerados berridos asnales o incluso excrecencias mentales de gente a quienes la neurona no les da para más por mucho que en el fondo (si es que adivino cual es) pueda estar totalmente de acuerdo con ellos.

El comentario bien escrito invita a la reflexión, al debate serio, el de las ideas. Los rebuznos, y por desgracia estos abundan, solo provocan más rebuznos y al final uno llega al convencimiento de estar en medio de un campo, rodeado de un paisaje bucólico rodeado de recuas de équidos bregando por demostrar quien la tiene más grande… la lengua.

Una autentica gozada (lo de las praderas) cuando se está aburrido en las largas horas de invierno en la oscura oficina, o cuando se vegeta en la soledad del cuarto de estar de casa.

La prision permanente revisable

En este mundo traidor… nada es verdad ni es mentira. Todo es del color que el político –de turno- decida.

Seguimos a vueltas con lo de si la prisión permanente revisable si, o prisión permanente revisable no.

A los silencios de los nacionalistas vascos –promotores del proyecto de ley para sacarla del ordenamiento jurídico español- de coleta morada y su edecán argentino –estarán comprando el roscón de “Drag queen”-  del tal Garzon –intentara volver a vender su partido- y por supuesto del gran Sánchez –no intelectualmente grande, simplemente grand por  eso de la estatura- se le suma la ambigüedad de los naranjitos, y la falta de acción por parte de los Pepitos.

Lo de la falta de acción es el estado natural de los pajarracos –por el emblema, que por cierto no es una gaviota sino un Charran- aunque huelga decir que en aquello de la mangancia su nivel de actuación es “second to none” –de ahí que la gaviota, pájaro carroñero, seria más propio para el logo-

Es decir, que siguiendo el ejemplo del gallego barbudo es normal que los PePitos estén leyendo el Marca y fumándose un puro en vez de dar la cara en público y defender lo que ellos mismos pusieron en marcha.

Lo de la ambigüedad es marca de la casa naranja. Son ambiguos en tantas cosas que si por algo me resisto a votarles es por eso mismo, porque hablar, lo que es hablar,  hablan muy bien –Rivera pico de Oro- pero de gobernar poco sabemos. Parece que siempre intentan evitar la responsabilidad de formar parte de gobierno alguno, es decir, de mojarse.

Lo dicho, actitud ambigua marca de la casa en muchos aspectos.

Hace unos meses ese cobrador del frac que es el PNV decidió enredar y pedir la derogación de la prisión permanente revisable en la cámara. No estuvieron solos. Contaron con las comparsas habituales en estos casos; los chicos de la tribu y los muchachos de Sánchez.

En ésa ocasión Ciudadanos opto por él no sabe no contesta, y la medida de los cobradores del frac euskaldun salió adelante con lo cual es posible que esa pena acabe siendo retirada del código penal español.

En una emisora de Radio le preguntaban hoy a uno de los naranjitos al respecto, y vuelta al no mojarse. Si.. pero no.., pero…. Que se cumplan las penas integras.

Oiga, eso del cumplimiento de las penas integras ¿Qué significa realmente?

¿Significa Qué al que le caigan 127 años los cumpla íntegros aunque se haya rehabilitado? ¿Significa Qué cumpla los cuarenta máximos estipulados por la ley actual y lo haga a pesar de que ya no suponga un peligro para la sociedad? ¿Dónde se aplican las reducciones de pena por buen comportamiento y similares? ¿A los 127 o a los 40?

En cualquier caso el espíritu rehabilitador que recoge la constitución ¿No se ve cuestionado con un cumplimiento íntegro de unas penas tal y como preconizan los naranjitos? Yo creo que sí, más aun que en el caso de la prisión permanente revisable

Escuchaba en otra tertulia de plumillas como uno de ellos, en plan estupendo, afirmaba que el concepto “prisión permanente revisable” es una contradicción porque si es revisable no es permanente. ¿Contradicción? En realidad yo lo veo complementario, ya que viene a significar que una vez transcurrido un plazo, se revisan las circunstancias del reo y si este se ha logrado “rehabilitar” y por tanto está preparado para su “reinserción” social sale a la calle… Eso sí, con la espada de Damocles encima de forma que a la mínima vuelve al trullo hasta que su pudra.

España es un país  repleto de cuñados y de estupendos. Algunos son las dos cosas al mismo tiempo.

Los cuñados se creen el ombligo del planeta. Son expertos en todo y por lo general saben de nada lo que suele demostrar sus carencias en el campo del conocimiento.

Los estupendos son aquellos que como el periodista del caso anterior cuestionan un concepto con una patochada y acaban fumándose un puro. Así, rotundamente.

Los cuñados, esos que creen saber de todo, desconocen que en prácticamente todas las legislaciones europeas existe la cadena perpetua.

Francia la tiene e incluso recientemente añadió la posibilidad de que para ciertos casos no fuera revisable. Y Francia, creo recordar, es un país democrático.

Alemania, la tiene, y la aplica, lo mismo el Reino Unido donde un asesinato lleva consigo la perpetua con un término o tarifa (tiempo en que se ha de revisar) que oscila entre los 15 y los 30 años dependiendo de las circunstancias del crimen (para adultos mayores de 21 años).

También existe en Italia donde unos estupendos decidieron someter a referéndum (1981) su continuidad y descubrieron –muy a su pesar- que un 77.4 por ciento de la población se oponía a su desaparición.

Existe en Grecia, Suiza, Holanda (donde no se revisa nada y la única oportunidad de salir de la cárcel es el indulto) Bélgica, Luxemburgo, Suecia…

La Rusia de Putin, esa que tanto pone a algunos, también la tiene, aunque solo para los hombres.

De hecho es más fácil enumerar los países que no cuentan con esa figura penal en nuestro continente, Portugal, Noruega y alguna de las repúblicas de la ex Yugoslavia.

La Venezuela Bolivariana no cuenta con ella… de momento, ya que se está estudiando incluirla en su código penal –Imagino que con la oposición de coleta morada y sus cuates.. ¿O quizás no?-

De hecho España se unió al club de la cadena perpetua en 2015 y algo me dice que eso no hubo oposición popular a tal medida. España ahora está a punto de abandonar el club y yo me pregunto, sobre todo a esos amigos de los referéndums… ¿No habría que consultar al pueblo?

La baraja

Llegamos a al final de un año, el 2017, que en muchos aspectos ha servido como decorado temporal a una gran obra de teatro a caballo entre la opera bufa y el esperpento. No es que otros años no hayan tenido sus momentos de locura colectiva, pero 2017 parece que, de momento, se lleva la palma.
No solo en España. El rosario de situaciones absurdas se ha ido desarrollando a lo largo y ancho del planeta:
Brexiters que a pesar de los pesares se empeñan en seguir dando pasos hacia el abismo. Un chinito al que le falta ponerse a dieta soltando cohetes. El pelirrojo yankee y sus idioteces… y un largo etc
Pero el porcentaje de lo absurdo alcanza maximos historicos en la peninsula donde antaño se asentaran, entre otros, los celtiberos, y donde ahora conviven gentes de diferentes grupos culturales -algunos se consideran grupos etnicos superiores- que desde siempre han constituido la fauna o paisanaje de esta tierra.
Ha sido precisamente esas actitudes supremacistas las que nos han llevado a autenticos callejones sin salida politicos que han puesto en jaque la convivencia de todo el pais. Pero de eso se ha hablado -y se sigue haciendo- demasiado. Resulta cansino
Pero si los supremacistos son pateticos -de hecho por propia definicion un supremacista es patetico, ya que suele ser una forma de tratar de esconder un complejo de inferioridad- las charlotadas de los nuevos guias de la moral son como para ponerse a mear y ser incapaz de echar gota.
La ultima es la de la espada del Rey San Fernando en el escudo de Sevilla.
Voy a aportar mi granito de arena al respecto. No solo estoy de acuerdo con que quiten al rey a sus santurrones y pongan la genialidad de un grafitero como escudo de la ciudad. Creo que hay que ir mucho mas alla, porque si la espada del rey castellano es simbolo de guerra, la espada del rey de espadas debe ser algo similar.
Hay que cambiar la baraja española y hay que hacerlo ya.
No solo la baraja es un algo pernicioso que fomenta la ludopatia, sino que en el caso español fomenta muchos otros males: La monarquia, por sus personajes y escala de valores, la violencia con las espadas y los bastos, el alcoholismo con las copas y la ambicion desmedida -capitalismo puro y duro- con los oros.
Cambiemos la baraja española y hagamoslo a fondo, como la constitucion. De hecho, hagamoslo al mismo tiempo para que al final de la charlotada podamos comenzar de cero en todos los aspectos sociales
Los cambios de la baraja bien pudieran ser los siguientes. No mas reyes. Cambiemosles por presidentes – de república o de comunidad de vecinos. Eso es indiferente-. No mas sotas -putas dicen en mi tierra hetero patriarcal-. A cambio ujieres o bedeles con uniforme de gala por darle un poco de empaque a la cosa. En la parte equida quitemos a los que van sobre las monturas y cambiemos las figuras por asnos sin jinete -evitemos mosquear a los animalistas- cubiertos con una manta en la que se pongan los distintos palos, y por ultimo lo de los palos, que en vez de ser espadas, bastos, copas y oros, todos ellos como he dicho antes perniciosos, sean capullos, charranes, naranjas y un claro oscuro de un tipo con barba y coleta, o quizas una estrella roja de cinco puntas o, incluso un anagrama de diseño con la hoz y el martillo, algo realmente fresco y progresista.
Menuda baraja nos iba a quedar, de lo mas moderna, afin con los tiempos que corren y por supuesto lejana de la actual que es caduca militarista, capitalista y franquista -digo yo que la espada del rey de espadas la debio de introducir Franco al tiempo que puso la espada al rey del escudo de Sevilla, parecen similares-
Propongamos el cambio a la casa Fournier y a todas otras empresas de naipes, y ademas Hagamoslo como se hacen estas cosas, por cojones -democraticos, pero cojones- y al que se resista multa y tente tieso.
En fin, este es mi granito de arena al esperpento de 2017. Espero que alguien lo tome en consideracion, que lo que hay en juego es mucho

Feliz año amigos!

La maquina de la Ucronía

No existe y alguien debería inventarla. La máquina de la Ucronía, es decir, un artefacto que nos permitiera vivir una realidad alternativa a la realidad presente.

Si esa máquina existiera podríamos viajar a principios del año 2016 y vivir de forma distinta un hecho de nuestra historia:

Los “Pepitos” aislados, un tal Sánchez de presidente de gobierno, Iglesias en interior y los de ribera apoyando por aquello de la estabilidad del país.

Imaginemos ese escenario gubernamental y el mismo escenario catalán vivido en la actualidad. ¿Cuál habría sido la respuesta?

Una posibilidad sería que los catalanes se hubieran independizado tiempo atrás, porque los favores –en la sesión de investidura- se pagan, pero es improbable.

No creo que el reyezuelo Sánchez se hubiera jugado la reelección una vez logrado el trono de la Moncloa. Tampoco veo a “Paul Emmanuel churches” renunciando a un porrón de votos futuros y por supuesto los naranjitos en eso no habrían cedido, salvo que el acuerdo se llevara a cabo en medio de una noche de borrachera y en estado semi -inconsciente.

La segunda posibilidad la tranquilidad, pero con un montante a pagar para acallar sentimientos nacionalistas catalánes que dejaría el pelotazo del PNV pagado por los pepitos en una mera propina.

Por tanto el tercer escenario, el más probable, es que, al igual que ahora, el de la fregona, el “ojos bellos” y la “huele sobacos” hubieran tirado por la calle de en medio y montado el mismo pitote plebiscitario, el mismo “fregao” que ahora.

Como habría respondido el reyezuelo Sánchez y su ministro “Paul Emmanuel Churches” es una incógnita.

Se puede especular y soñar con escenarios de felicidad, paz, armonía y flores con coros angelicales cantandole loas al referéndum, pero también es posible -de hecho es lo más probable- que las imágenes del día de la votación hubieran sido las mismas, que una cosa es predicar desde la oposición –oportunista- y otra dar trigo.

Tampoco está claro que papel habrían adoptado los pepitos de estar en la oposición, que puestos a fiarme no me fio ni de mí mismo.

No existe la maquinita en cuestión pero alguien deberia inventarla urgentemente, aunque solo sea para que los oportunistas dejaran de hacer eso, oportunismo, que en momentos como el actual no deja de ser una forma como otra cualquiera de hacer el canelo.

PS. Para aquellos que anden despistados, he aqui la definicion de Ucronía:

Como ucronía se denomina un subgénero literario que se propone una reconstrucción alternativa de la historia, basándose en eventos que, si bien nunca sucedieron, pudieron haber ocurrido si los acontecimientos hubieran tomado otro sentido